Cinemancia Festival

Catalina Villar | Foco | Cinemancia 2024

Publicado julio 5, 2024

APRENDER A MIRAR

El cine de Catalina Villar

“Ahora se filma todo y el problema es ser capaz de ver. De observar, de descodificar”

 

Catalina Villar

Cada película de Catalina Villar es una alerta sobre el mundo. No es que siempre filme lo que tiende a desaparecer, es que su cine calibra la visión. Mira diferente. Subvierte la comodidad de una gramática regurgitada y manida. Hace feliz al ojo porque lo libera. El aprendizaje y el asombro son dos cosas que, con réditos de orden afectivo, une Villar en cada una de sus películas.

 

Cuando decimos “aprender” decimos que Villar muestra un camino, que las distancias que supera en sus películas tienen que ver con lo que pasa entre el análisis minucioso y la claridad descollante que una emoción da sobre lo más alegre o lo más siniestro. Las distancias que atraviesa, incesantes en riesgo, implacables en meditaciones, tienen que ver con asumir el cine como proceso de representación y como actividad de un sujeto –un realizador, un director, un conductor– que, en directo, conoce el mundo y piensa cosas sobre él. Ver es descubrir. Documentar es, con el máximo nivel de seriedad, jugar un poco. 

 

En sus películas aparece la dirección lúdica y la dirección que mira al vacío. Villar mira y remira cómo cambian las cosas con el tiempo y cómo cambia el ojo para entrar en contacto con una materia viva particular, sea un centro de tránsito para migrantes, sea un hospital, sea una ciudad –Medellín–, sea un colegio, sea la sala de un hogar, sea un país –Colombia–, sea el barrio Santo Domingo Savio. 

 

 

Este aprendizaje con el que invitamos a ver sus películas también se sostiene en la certeza que queda del cine de Villar: la mirada del documentalista alberga siempre algo de discernimiento. Su cine es de meditación y desafío a lo condicionado.

 

 

Por otro lado, el registro en Villar es siempre doble, es de cuerpo y sombra. También se mueve ella y se mueve lo que captura. Filma en estado de “regreso”, de retorno, de bienvenida de nuevo. Para ella, con una consciencia a veces muy hiriente y de filo agresivo, los verbos mover, desplazar, girar, son de importancia neurálgica. 

 

 

En el panorama del cine colombiano Catalina Villar es una excepción: documentalista con propensión hacia la construcción incipiente de lo urbano, entendió el cine documental como una expresión de desaforada ternura en medio de la violencia, indiferencia y terror. Su cine ha presentado las nuevas configuraciones de Medellín como ciudad en crecimiento. Todas sus películas lidian con la noción del lugar de origen e indagan sobre el significado de ser colombiano. Ahora ha inaugurado una nueva porción de su obra. Interesada en su biografía y las cuentas que sobre los cuerpos y las familias hace lo íntimo y lo secreto descubre nuevos procederes. Sugiere, como ya lo escribió en su momento Elena Garro, que “las tragedias se gestan muchos años antes de que ocurran”. 

 

Cinemancia 2024 invita a los espectadores a conocer o a redescubrir esta obra que es fundamental. Y que también es consuelo y es esperanza, así la espera móvil que son sus películas nos alerte sobre el dolor. 

 

 

Catalina Villar estará presente en las proyecciones de sus películas. Durante el Festival se podrán ver los siguientes títulos:

 

 

À  vue de nez / En mis narices  (Catalina Villar, 1987)  – 15′

Ana Rosa (Catalina Villar, 2023) – 93′

Bienvenidos a Colombia (Catalina Villar, 2003) – 65′

Camino (Catalina Villar, Yves de Peretti, 2016) – 80′

Diario de Medellín (Catalina Villar, 1997) – 74′

Fantôme dans la ville / Fantasmas en la ciudad (Catalina Villar, 1988) – 15′

Invente-moi un pays / Invéntame un país (Catalina Villar, 2005) – 59′

La nueva Medellín (Catalina Villar, 2016) – 85′

Volver (Catalina Villar, 2013) – 34′

 

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