2023
7 MIN
Bolivia
Estados Unidos
Sin diálogos
Luciana Decker
Luciana Decker
Luciana Decker
Luciana Decker
Luciana Decker
Ben Kruse
Luciana Decker
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Viernes 4 de septiembre | 7:00 p.m. | Antimateria Libros y Café | Medellín |
| Martes 8 de septiembre | 3:00 p.m. | La Capilla del Claustro Comfama | Medellín |
Nacida en Bolivia en 1993, Luciana Decker Orozco estudió antropología en la UCB (Bolivia) y realizó un máster en Artes Cinematográficas en la Universidad de Wisconsin-Milwaukee. Su trabajo ha sido proyectado en diversos espacios, incluyendo los festivales de cine de Locarno y Rotterdam. También en la Mostra de cinema periférico en España y el festival Frontera Sur en Chile. Desde su primera edición, Cinemancia ha exhibido una nueva película de Decker. A través de interacciones íntimas y de una observación meticulosa, su trabajo profundiza en la esencia espectral, visceral y huidiza de los lugares, los objetos y la materia. En el cine de Decker, el acceso de visión es un asunto de distancia: las cosas que más cerca se ven, tan cerca que ensanchan todos los planos, son las cosas que más interés nos generan. Su método de creación contempla la necesidad del proceder “artesanal”: filmar, revelar, componer. En sus películas, su presencia es también más o menos fantasmal: participa tanto delatando como ocultando su presencia, investigando los espacios intersticiales donde se desarrollan la mediación y las relaciones.
Esta película se proyecta con:
Lo que los humanos ven como sangre los jaguares ven como chicha
Objetos parlantes
Puro andar
Larama
Trizas

Colección de flores salvajes y botines de guerra. Trofeos de caza, ojos falsos. Desperdicio de comida y fósiles. Fotograma a fotograma, Decker retrata su experiencia “aquí” por primera vez.


“Aquí, entre nosotros, quiero que sepas la verdad. En mi soledad habita un deseo de gritar, de huir y de preguntarme qué ha sido de tu vida, tuturururú. Ramos de flores silvestres y botines de guerra. Trofeos de caza, ojos artificiales. Restos de comida y fósiles. Fotograma a fotograma, trazó el retrato de nuestra primera experiencia en este lugar”. Un viaje rara vez queda registrado por aquello que se esperaba encontrar. Más bien permanece en la memoria a través de detalles dispersos: objetos vistos al pasar, residuos, vitrinas, comidas, reflejos o gestos imposibles de ordenar en una narración coherente. Spoils se apropia de esa lógica fragmentaria para construir un diario de observación donde el descubrimiento surge menos de los lugares que de las cosas que han sido abandonadas. Filmado durante una estancia en Iowa, el cortometraje reúne materiales aparentemente inconexos: flores silvestres, restos de comida y piezas conservadas en museos. Sin embargo, la acumulación nunca responde al azar. Cada elemento parece pertenecer a una misma historia hecha de apropiaciones, desplazamientos y vestigios. El título concentra esa tensión, la palabra spoils remite tanto al desperdicio como al botín. Entre ambas acepciones emerge una reflexión silenciosa sobre aquello que una cultura decide conservar y aquello que considera descartable. Los restos de alimentos adquieren una presencia casi física, mientras los objetos preservados detrás de vitrinas parecen contener la memoria de otras formas de expolio. Reflejos, sombras y apariciones fugaces atraviesan la película de manera constante. No se trata de un gesto autobiográfico en sentido estricto, sino de una manera de afirmar que toda mirada está situada, lo que se ve es inseparable de quien observa. Rodada en 16 mm, Spoils encuentra en la materialidad de la imagen una correspondencia con aquello que registra: huellas, residuos y fragmentos que resisten la desaparición. El resultado posee la intensidad de una libreta de apuntes hecha a la velocidad de una impresión. Un conjunto de observaciones donde la fascinación convive con el desasosiego y donde los rastros más insignificantes terminan revelando algo acerca de los lugares que los producen.
Valle de Aburrá, Antioquia