2026
13 MIN
Colombia
Español
Italiano
Daniel Cortés
Daniel Cortés
Ángel Luis Medina
Santiago Gómez Ramírez
Jesús Minchón Rodicio
Miguel Pérez, Yanaisa Acosta
Branlis Pérez Acosta
Raidel “El Purito”
Melisa Marchetti
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Lunes 7 de septiembre | 7:00 p.m. | La Capilla del Claustro Comfama | Medellín |
| Jueves 10 de septiembre | 6:00 p.m. | Teatro Caribe | Itagüí |
Daniel Cortés estudió Cine en la Universidad Johannes Gutenberg de Alemania, así como la Maestría en Teoría y Práctica del Documental Creativo en la Universidad Autónoma de Barcelona. Se especializa en cinematografía y guion para ficción y documentales. Su primer cortometraje, Quixot D’alella, se estrenó en el BAFICI. En su obra personal se enfoca en temas como la migración y la experimentación a través del cine de no ficción. Al mismo tiempo, combina su trabajo creativo con su labor como productor independiente de cortometrajes y largometrajes documentales.

Miguel y su familia se preparan para emigrar de Cuba a Italia, donde ya vive su madre. Mientras esperan, comienzan a dar el primer paso en el viaje de todo migrante: aprender el idioma del país al que quieren mudarse.


Toda migración comienza mucho antes del viaje. Antes de las fronteras, los documentos y las despedidas, existe un tiempo suspendido en el que el futuro todavía pertenece al terreno de la imaginación. Gramática práctica italiana se sitúa precisamente allí: en el espacio intermedio donde una familia se prepara para abandonar Cuba mientras aprende la lengua del país al que espera llegar. Las clases de italiano organizan la experiencia de la película. Entre ejercicios, pronunciaciones corregidas y palabras repetidas una y otra vez, el aprendizaje del idioma deja de ser una simple preparación práctica. Los distintos tiempos verbales terminan dialogando con la situación de quienes aparecen en pantalla: un presente suspendido, un pasado que comienza a quedar atrás y un futuro imaginado desde la distancia. La observación se concentra en gestos mínimos. Una lección que avanza lentamente, una frase que cuesta pronunciar, una conversación cotidiana atravesada por la posibilidad de partir. No hay grandes acontecimientos ni decisiones dramáticas. El viaje permanece fuera de campo. Lo que interesa es ese momento previo en el que una vida todavía no cambia, aunque ya haya comenzado a transformarse. Cada nueva palabra aprendida modifica la relación con aquello que vendrá. El futuro aparece conjugado antes de ser vivido. El idioma deja de funcionar únicamente como una herramienta de comunicación y se convierte en una forma de aproximarse a una realidad todavía lejana. La espera, sin embargo, nunca aparece como inmovilidad. Las lecciones llenan el tiempo de pequeñas acciones que preparan el cambio. Conjugar verbos implica ensayar posibilidades, imaginar situaciones futuras y dar forma a experiencias que aún no existen. Con una mirada atenta a los detalles cotidianos, Gramática práctica italiana observa un aspecto poco representado de la experiencia migratoria: ese intervalo previo a la partida en el que el futuro todavía no llega, pero ya comienza a modificar el presente. Entre ejercicios de idioma y conversaciones familiares, el aprendizaje se convierte en una manera discreta de empezar a habitar otra vida.
Valle de Aburrá, Antioquia