2025
68 MIN
Argentina
Español
Alejandro Fernández Mouján
Alejandro Fernández Mouján
Dionisio Saavedra
Alejandro Fernández Mouján
Alejandro Fernández Mouján
Sebastián Mignogna
Florencia Gómez García
Alejandro Fernández Mouján
Gaspar Scheuer
José Luis Alvarenga y
pobladores de Las Palmas y La Leonesa
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Viernes 4 de septiembre | 7:00 p.m. | Casa Museo Otraparte | Envigado |
Alejandro Fernández Moujan dirigió más de 15 documentales desde Banderas de humo (1989) y fue co-director del área de cine ficción y documental de la TV Pública entre 2006 y 2017. Filmografía reciente: Damiana/Kryygi (2015), (…) el mismo río (2021), Dejar Romero (2024).

Esta es la historia de una muerte, la de José Luis Alvarenga. Según la sección policiales de un diario provincial, fue informada como producto de un “singular duelo criollo”. En vísperas de una navidad. Un pueblo rural del interior chaqueño, una provocación, la reacción, un desigual enfrentamiento que termina con José Luis muerto. Varios vecinos son testigos del hecho, uno de ellos dice que: “mataron a Lorenzo Lamas”. Así comienza esta historia, simple, desconocida, a la que busca dar vida esta película.


En los pueblos pequeños las historias rara vez permanecen en los archivos. Circulan de boca en boca, cambian con el tiempo, incorporan detalles nuevos, olvidan otros y terminan formando parte de una memoria colectiva donde resulta difícil distinguir entre los hechos y las versiones que se construyen alrededor de ellos. La figura de José Luis Alvarenga, conocido en Las Palmas como “Lorenzo Lamas”, atraviesa la película como una presencia persistente. Muerto en circunstancias que el tiempo y los relatos han vuelto cada vez más ambiguas, su recuerdo reaparece en voces, testimonios e imágenes que se resisten a desaparecer. Lo que vuelve no es únicamente una persona, sino también el entramado de vínculos, afectos y experiencias que una comunidad conserva de ella. Las imágenes filmadas años atrás ocupan un lugar decisivo en esta búsqueda. Registradas en otro momento y para otra película, adquieren aquí un significado inesperado. El archivo deja de funcionar como prueba o documento para convertirse en una forma de supervivencia. Cada gesto, cada mirada y cada aparición conservan algo que el presente ya no puede recuperar por otros medios. El “dice que” del título nombra precisamente ese espacio donde los recuerdos circulan y se transforman. Ninguna voz posee la última palabra. Las historias se corrigen, se contradicen y se amplían mutuamente, produciendo una memoria en movimiento que nunca termina de estabilizarse. La película encuentra en esa multiplicidad una forma de verdad menos asociada a la precisión de los hechos que a la persistencia de una experiencia compartida. Como sugiere el propio Mouján, una película también puede entenderse como un “dice que”: una voz más que se suma a las demás para mantener una historia en circulación. Dentro de la obra de Fernández Mouján, marcada por un prolongado vínculo con el territorio chaqueño y sus habitantes, Dice que… ocupa un lugar especial. Como en películas anteriores, el paisaje aparece inseparablemente unido a las personas que lo habitan y a las historias que transmiten. Pero esta vez la mirada se vuelve también hacia las imágenes acumuladas a lo largo de décadas, interrogando aquello que el cine conserva cuando el tiempo ha seguido avanzando. Entre evocación, archivo y relato oral, Dice que… encuentra una forma discreta de resistencia al olvido. Allí donde una vida parecía destinada a reducirse a una noticia policial, las imágenes continúan ofreciendo un lugar de permanencia. La película sugiere que toda comunidad se construye también a partir de las historias que decide seguir contando y de aquellos nombres que se niega a dejar desaparecer.
Valle de Aburrá, Antioquia