Auslandsreise. / Viaje al extranjero

Auslandsreise. / Viaje al extranjero

Año:

2026

Duración:

63 MIN

País:

Alemania

Idioma:

Alemán, Francés, Italiano

Dirección:

Ted Fendt

Producción:

Superzoom Film

Guion:

Ted Fendt, Leonie Rodrian

Fotografía:

Jenny Lou Ziegel

Montaje:

Ted Fendt

Sonido:

Jan Pasemann

Elenco:

Leonie Rodrian, Florian Model,

Alejo Franzetti, Hanna Döring,

Mia Sellmann, Sigrid Vagt

Horarios

Fecha/HoraTeatroCiudad
Martes 8 de septiembre |
6:00 p.m.
Teatro Otraparte Biblioteca y Edificio Cultural OtraparteEnvigado
Jueves 10 de septiembre |
7:00 p.m.
Centro Colombo Americano - Sede centro - Sala 1 Medellín

Dirección:

Ted Fendt

Ted Fendt es cineasta, traductor y proyeccionista radicado en Berlín. Estudió en la Universidad de Nueva York y trabajó como proyeccionista en la Film Society of Lincoln Center. Ha dirigido los cortometrajes Broken Specs (2012), Travel Plans (2013) y Going Out (2015). Su primer largometraje, Short Stay, se estrenó en el Forum de la Berlinale 2016. Sus películas suelen estar rodadas en formato analógico con actores no profesionales, centrándose en la vida cotidiana.

Sinopsis

Sinopsis

Un año en Berlín: Leonie deambula por la ciudad, lee, se reúne con amigos. Pasan el tiempo en cafés y apartamentos. Conversan sobre literatura y la vida cotidiana.

Reflexión

Reflexión

Reflexión

Reflexión

ALDO PADILLA

Como en muchas páginas de Anna Maria Ortese, lo importante en Auslandsreise no es aquello que ocurre de manera extraordinaria, sino la forma en que el tiempo transforma lentamente a las personas. A lo largo de un año, un grupo de amigos se reúne en Berlín mientras las estaciones avanzan, las vidas cambian y la literatura se incorpora gradualmente a la experiencia cotidiana. Lo que emerge no es una película sobre libros, sino una observación paciente de personas que encuentran en la conversación una manera de habitar el tiempo. La película sigue especialmente a Leonie, quien atraviesa los textos de Ortese como si se tratara de un territorio por recorrer. A su alrededor aparecen amistades, mudanzas, búsquedas y proyectos que avanzan lentamente. Entre Berlín, la literatura italiana y la experiencia migratoria de algunos personajes, los desplazamientos adquieren formas diversas y no siempre implican un movimiento físico. Los libros nunca funcionan como un refugio separado de la realidad. Por el contrario, las palabras escritas comienzan a infiltrarse en la experiencia cotidiana de quienes las leen, generando asociaciones, reflexiones y nuevas formas de observar el mundo. Las estaciones organizan el recorrido. Berlín cambia lentamente a medida que avanza el año y la película registra con la misma atención una maternidad próxima, una búsqueda de vivienda o la posibilidad de comenzar una nueva etapa. No hay acontecimientos espectaculares ni conflictos que dominan el relato. Lo que interesa son los movimientos casi imperceptibles que modifican una existencia sin anunciarse de manera evidente. La presencia de Anna Maria Ortese atraviesa toda la película. Sus textos funcionan menos como objetos de análisis que como interlocutores silenciosos. La larga conversación con la traductora Sigrid Vagt constituye uno de los momentos centrales del film, una secuencia donde literatura, traducción y experiencia se entrelazan con una rara naturalidad. Las obras de arte no aparecen aquí como objetos inmóviles, sino como formas vivas de transmisión que continúan transformándose cada vez que pasan de una persona a otra. El título promete un viaje al extranjero, pero la película parece desplazarse en otra dirección. Aunque Italia, Argentina y otros lugares aparecen como horizontes posibles, la mayor parte del tiempo permanece en cafeterías, patios, apartamentos y calles de Berlín. La verdadera travesía ocurre a través de la lectura, de la conversación y de las formas en que una obra literaria modifica la percepción del mundo. En esa tensión entre movimiento e inmovilidad, Auslandsreise encuentra una discreta ironía: algunos de los viajes más decisivos son aquellos que transcurren sin abandonar el lugar que se habita. Rodada en 16 mm y escrita a lo largo de un año junto a Leonie Rodrian, la película  posee la serenidad de las películas que confían en la duración y la observación. Entre patios, cafés y páginas abiertas, Ted Fendt registra la convivencia de un grupo de personas para quienes leer, caminar y pensar juntos constituyen formas de compartir el mundo.

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