1988
136 MIN
Filipinas
Tagalo
Lino Brocka
Boy C. De Guia
Amado Lacuesta, Ricardo Lee
Joe Tutanes
Ruben Natividad
Willy Islao, Johnny Mendoza
Mon del Rosario
Allan Paule, Daniel Fernando,
William Lorenzo, Jaclyn Jose
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Viernes 4 de septiembre | 7:00 p.m. | Centro Colombo Americano - Sede centro - Sala 1 | Medellín |
(1939-1991) Nació en Filipinas.Tras estudiar literatura inglesa, trabajó como misionero en una colonia de leprosos en Hawái. A su regreso a Manila, dirigió obras de teatro y trabajó para la televisión. A partir de 1970, comenzó a rodar películas, lo que pronto le valió el reconocimiento internacional. Brocka se oponía firmemente a la censura en las artes y, por ese motivo, participó activamente en el Movimiento “Free the Artist”. Brocka falleció en 1991 en un accidente de tráfico. Se le concedió a título póstumo el premio “Artista Nacional de Cine”. Todavía se le considera uno de los mayores exponentes del cine filipino. La importancia de Brocka trasciende con creces las fronteras del cine filipino. Durante los años de la dictadura de Ferdinand Marcos, fue una figura clave de la resistencia cultural y un activo defensor de la libertad de expresión, utilizando el cine como herramienta de crítica social y compromiso cívico, sin renunciar en ningún momento a su creatividad ni a su firme voz autoral. La energía de sus películas, su interés por las vidas de los marginados y su capacidad para combinar la urgencia política con una gran fuerza dramática siguen influyendo en generaciones de cineastas de todo el mundo.

Pol llega a Manila en busca de mejores oportunidades, su cercanía con el ejército estadounidense (es amante de un soldado) lo pone en ruta fácil y la perspectiva de un trabajo para segura y convincete. Sin embargo, acaba viéndose arrastrado al sórdido mundo de la prostitución gay y la esclavitud sexual. Escandaloso e influyente drama gay centrado en uno de los innumerables chicos de pueblo sumidos en la pobreza y obligados a llevar una vida de striptease y trabajo sexual en los bajos fondos de Manila, un mundo violento, sórdido y bañado por luces de neón. Jugando con nuestra propia complicidad ante el erotismo seductor de los cuerpos musculosos, Lino Brocka no escatima en su desprecio hacia los políticos, policías y traficantes de drogas filipinos corruptos, así como hacia los turistas extranjeros, que explotan habitualmente a estos “chicos de alquiler”. La película fue objeto de una fuerte censura en su país, pero Brocka logró sacar de contrabando una copia sin cortar en 35 mm y depositarla en los archivos del Museo de Arte Moderno de Nueva York.


Valle de Aburrá, Antioquia