1987
32 MIN
Chile
Español
Sergio Navarro
Educación y comunicación – ECO
Sergio Navarro, Gonzalo de la Maza
Susana Mena
Fernando Ossandon
Gonzalo Duque
Sergio Navarro
Leandro Sepúlveda
Ligeti
Pink Floyd
Klaus Nomi
Gonzalo de la Maza
Teresa Lima-Campos
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Sábado 5 de septiembre | 6:00 p.m. | Centro Colombo Americano - Sede centro - Sala 2 | Medellín |
| Jueves 10 de septiembre | 4:00 p.m. | Casa Museo Otraparte | Envigado |
Sergio Navarro fue Director Artístico con mención en Cine de la Pontificia Universidad Católica y Doctor en Estudios Americanos de la Universidad de Santiago de Chile. Realizó cerca de quince documentales durante los años 1985 al 2002 en Chile, Ecuador y Canadá, además de dictar diversas cátedras en las universidades. Fue fundador de la carrera de Cine en la Universidad de Valparaíso en el año 2003 y fue su primer director. Discípulo de Raúl Ruiz y figura clave del video chileno de los 80 y 90. Desarrolló una filmografía profundamente personal centrada en la observación etnográfica y la exploración de la identidad social chilena. Tras su fallecimiento en 2021, su archivo personal fue depositado en la Cineteca de la Universidad de Chile, desde donde se emprendió un proceso de documentación y restauración de matrices originales de su obra, llevado a cabo en los laboratorios de la institución, recuperando materiales inéditos
Esta película se proyecta junto a:
El santo y el milagro, de Sergio Navarro
Valparaíso eterno, de Sergio Navarro

Una película sobre un día histórico. El jueves 2 de abril de 1987, miles de jóvenes acudieron al Estadio Nacional de Santiago de Chile para conocer al papa Juan Pablo II. Después de muchos años, los jóvenes podrían reunirse libremente y hacer oír su voz.


Los jóvenes pueden alzar la voz. Es 1987 y la dictadura de Pinochet por fin se debilita, definitivamente afloja el yugo. Sergio Navarro atestigua a su modo los gritos jóvenes que van pululando un estadio de fútbol para ver al máximo representante del orden católico en el mundo. Cual Woodstock cristiano, miles de personas afloran sus pasiones alrededor de una celebridad que reabre las compuertas cerradas de un país andino clausurado a la fuerza durante décadas. “La gente necesita un catalizador y ese catalizador es el papa, la gente tiene que decirle algo porque la gente tiene una verdad y no tiene por qué esconderla y menos a él, que puede dar alguna solución espiritual”, se escucha desde los altoparlantes. Una imagen aturdidora de las gradas vacías introduce los testimonios recopilados en un acto público donde los estudiantes exponen sus visiones del mundo, de su país y de su política personal, en un escenario frente a una multitudinaria y desenfrenada masa. “No nos dejan entrar porque nos temen”, dice una mujer joven. La libertad remonta el estadio presenta un vox populi estridente donde los excluidos también tienen una voz que importa y mucho. Hecha con registros ochenteros y una construcción musical dramática, esta parece una película sobre un concierto fenomenal de un grupo de rockeros, que en realidad es la visita del papa Juan Pablo II a un Chile diezmado, opacado por el espionaje y la violencia estatal. Este cortometraje es de los primeros documentales hechos por Sergio Navarro tras volver a su país natal. Lo hace desencadenando un grito organizado. A la par de la singular voz de Klaus Nomi, cantando al paso firme de un pueblo herido pero no derrotado, un hombre exclama fuera de cuadro “Dejaré el espacio a mi hijo para que construya una nueva sociedad”: es la declaración de una responsabilidad heredada por múltiples generaciones para salvaguardar la libertad.
Valle de Aburrá, Antioquia