2026
30 MIN
Bolivia, Alemania
Inglés
Fatmeh Villalba
Lilian Fatmeh Villalba
Lilian Fatmeh Villalba
Luciana Decker
Joaquin Tapia
Simon Aviles
Lilian Fatmeh Villalba
Lilian Fatmeh Villalba
Martina Citarella
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Miércoles 9 de septiembre | 4:00 p.m. | Colombo Americano - Sede centro Sala 2 | Medellín |
Fatmeh Villalba es una artista multidisciplinaria nacido y criado en La Paz, Bolivia. Su práctica abarca música, arte sonoro, poesía, obra gráfica, escultura y textil, y explora distintas formas de ampliar la percepción de nuestra relación con la Tierra a través de ciclos, energías y experiencias sensibles. Su trabajo se nutre del contexto andino y de saberes anticoloniales y precoloniales que dialogan críticamente con las persistencias del imperialismo.
Esta película hace parte de la Carta blanca de Luciana Decker y se proyecta con:
Derroteros. Derroteros. Derroteros. Derroteros. Derroteros. Derroteros. Derroteros., de Esteban Prudencio
Jakawisa, de Delia Yujra Chura

Una performance audiovisual construida a partir de imágenes distorsionadas de paisajes de cañones, donde sedimentos coloridos, superficies rocosas, ecos persistentes y escalas cambiantes desafían las referencias perceptivas y evocan una presencia casi espectral de la corteza terrestre. A través de grietas, flujos y estratos erosionados, la obra explora el metabolismo del paisaje como un espacio de conocimiento y posicionamiento político.


Esquivo concibe el paisaje no como un escenario estático, sino como un organismo vivo en violenta metamorfosis y como un territorio de resistencia política. A través de imágenes intervenidas de quebradas, cañones y cascadas que desbordan sus propios límites, la obra altera las referencias habituales de escala y orientación. El ímpetu del agua actúa como una fuerza corrosiva y vital, sumergiendo al espectador en un espacio donde la materia, el tiempo y la percepción se vuelven profundamente inestables. Sedimentos coloridos, cristalizaciones y flujos torrenciales emergen como vestigios de procesos geológicos que exceden la experiencia humana. Mediante distorsiones visuales y densas capas sonoras, la pieza —impulsada por la mirada multidisciplinaria de Fatmeh Villalba desde La Paz— compone un ecosistema sensible. Aquí, la corteza terrestre adquiere una presencia magnética y el agua lo inunda todo, oscilando entre lo tangible y lo espectral. Las imágenes se despliegan revelando paisajes que se desvanecen como un lenguaje olvidado —“Homes are built inside floating vessels”—, mientras las formas geológicas actúan como archivos vivos arrastrados por corrientes invisibles. Nutriéndose de la memoria material, los saberes anticoloniales y precoloniales del contexto andino, la obra propone una escucha profunda de aquello que permanece en los márgenes. Roca, sal pesada del mar, cuarzo, piel agrietada y el rugido persistente de las cascadas entran en un diálogo donde lo sólido fluctúa. Las resonancias hídricas y terrenales modelan el espacio, disolviendo la ilusión de estabilidad frente a las persistencias del imperialismo. Entre abstracción y rigor intuitivo, Esquivo imagina un mundo regido por ciclos, energías y mareas en transformación. Además de representar un entorno, la experiencia invita a habitar la incertidumbre de la corriente, reconectando cuerpo, territorio y materia como formas de conocimiento sensibles, abiertas y en permanente ebullición.
Valle de Aburrá, Antioquia