Zusammenleben / Viviendo juntos

Publicado agosto 7, 2026

Zusammenleben / Viviendo juntos

Zusammenleben / Viviendo juntos

Año:

2022

Duración:

90 MIN

País:

Austria

Idioma:

Alemán, Inglés

Dirección:

Thomas Fürhapter

Producción:

Thomas Fuerhapter

Ralph Wieser

Susanne Berger

Guion:

Thomas Fürhapter

Fotografía:

Judith Benedikt

Thomas Fürhapter

Montaje:

Dieter Pichler

Thomas Fuerhapter

Philipp Mayer

Sonido:

Andreas Hamza

Ines Vorreiter

Tong Zhang

Lara Zill

Horarios

Fecha/HoraTeatroCiudad
Viernes 4 de septiembre |
5:00 p.m.
Centro Colombo Americano - Sede centro - Sala 2 Medellín
Domingo 6 de septiembre |
6:00 p.m.
Teatro Caribe Itagüí

Dirección:

Thomas Fürhapter

Thomas Fürhapter nació en Viena y estudió filosofía, cine y teatro en la Universidad de Viena. Trabaja como cineasta y videoartista. Sus tres largometrajes se han proyectado en importantes eventos cinematográficos. Fundó la empresa Electric Shadows. Sus películas se enfrentan a procedimientos de la vida pública y privada (la discapacidad, la medicina, el aborto, la limpieza, la higiene pública, la migración y las políticas gubernamentales), a partir de imágenes que privilegian la amplitud de mirada y el desarrollo de mínimos eventos en simultáneo, Fürhapter construye un dilema particular y, sobre ese peso, hace andar cada una de sus películas.

Sinopsis

Sinopsis

Hubo un tiempo en el que existía un lugar en Viena donde la gente podía estudiar y aprender a convivir. Bajo los auspicios del gobierno de Viena, se desarrollaron una serie de procesos en el marco de un proyecto conjunto financiado por la UE con el fin de facilitar a los refugiados —pero también a los recién llegados en general— la orientación en la ciudad. La financiación de la UE se ha agotado. Lo que queda es un documental de Thomas Fürhapter, que recorre el variado programa de cursos y procesos, escucha a las personas que buscan posibles soluciones y, sobre todo, observa los rostros con auténtica devoción.

Reflexión

Reflexión

Reflexión

Reflexión

El Departamento de Integración y Diversidad de la Ciudad de Viena ofrece, dentro del programa StarWien, sesiones de socialización comunal gratuitas conocidas como Startcoaching, estas sesiones buscan dar una orientación inicial a los nuevos residentes que llegan del extranjero. Se realizan en más de 20 idiomas y sirven para aclarar dudas sobre la vida en la ciudad. Thomas Fürhapter decide adentrarse en las dinámicas de estos encuentros, observar con atención cómo se desarrollan las charlas y escuchar las discusiones y los diferentes puntos de vista que se expresan en las aulas. El registro calculado y cuidadoso de estas sesiones, nos invita a atender, e intentar entender, las múltiples diferencias que perviven entre las diferentes culturas que reúne Viena. Descubrirnos que vivir juntos implica mucho más que compartir un espacio o trabajar en el mismo lugar. Las diferencias culturales comienzan a hacer fricción entre las palabras, las contradicciones sociales buscan formas amables de ser sosegadas, las tensiones se matizan luchando por crear un espacio de convivencia. Una película que no busca tomar partido, en ningún momento hace eco de las solicitudes por una mayor aceptación hacia los migrantes, tampoco atiende las demandas de una sociedad que se pregunta cuántos migrantes puede soportar antes de enfrentar una crisis migratoria; la cámara de Fürhapter observa sosegada y respetuosa, captura el resultado de una dinámica que busca lidiar con el choque de culturas, y observa tanto, con tanta minucia, con tanta entrega, que, por momentos, los malentendidos, los consejos, las diferencias, comienzan a habitar un espacio en donde los rostros de los participantes nos comunican más que aquello que discuten. Una pequeña pero contundente decisión formal transforma la película dándole un giro a nuestra atención, ya que la cámara no siempre está registrando a la persona que habla, como por norma “debería ser” para que estemos atentos al discurso que se pronuncia. Muchas veces, la cámara se detiene en el rostro del receptor del mensaje, en la persona que llega de lejos y hace su mejor esfuerzo para encajar, para acomodarse en un mundo que no le es propio. Son justamente estas imágenes las que potencian la película, las que hacen que la película no sea solo un discurso del que se nos informa, sino una situación que se observa. La película lentamente se va convirtiendo en una película sobre el rostro humano, un paisaje facial en el que nos perdernos con agrado mientras los individuos escuchan las conclusiones, piensan una respuesta, le dan vueltas a una idea, rumian un argumento. Viviendo juntos es una película que quizá debería gritar por mayor atención, que debería exigir ser presentada en más salas de cine, en centros comunitarios y escuelas, sin embargo, es una película a la que no le queda bien llamar la atención, porque no busca imponerse, no necesita un megáfono para comunicar sus intenciones. Es justa y amable en su proceder. Lo que cedemos y lo que no queremos ceder para integrarnos en otra cultura y construir una sociedad plural es un proceso de negociación constante que nada tiene que ver con imponer o demandar, sino, más bien, con atender y escuchar, eso es precisamente a lo que nos invita Viviendo juntos.

JUAN PABLO FRANKY

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