2025
13′ Min
Bolivia
Español
Luciana Decker Orozco
Luciana Decker Orozco
Bertha Canelas
Laura Huaycho
Dana Carrillo
Luciana Decker
Luciana Decker Orozco
Luciana Decker
Luciana Decker Orozco
Tom Dixon
Luciana Decker
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Viernes 12 de septiembre | 6.30 p.m. | Academia Municipal de Artes, AMA | Girardota |
| Sábado 13 de septiembre | 5:00 p.m. | La Capilla del Claustro Comfama | Medellín |
Cineasta boliviana residente en La Paz. Obtuvo una maestría en Bellas Artes en el programa de Artes Cinematográficas de la Universidad de Wisconsin en Milwaukee. Trabajando en formato de 16 mm, explora la presencia espectral de lugares, objetos y materia, entrelazándolos con microhistorias reveladas a través de interacciones y relaciones íntimas con las personas que participan en sus películas.

Un viaje al inframundo comienza en nuestras propias entrañas, moldeadas por migajas ablandadas con saliva de madres. Esta película explora el devenir de diferentes tiempos, desde el ritmo íntimo de la digestión hasta la vastedad de las eras geológicas: estalagmitas formadas a lo largo de milenios, huellas fosilizadas de dinosaurios y ecos de movimientos primigenios, parecidos a gruñidos.


¿Por qué tiembla el aire? El inmenso frío de La Paz hace que tiemble, incluso, el mismo aire de la ollada: mecanismo de defensa frente a todo el frío que se acumula en la cumbre. Decker, cineasta de los materiales, de la esencia densa de las cosas, nos hace pensar en un ambiente que se rasga, en un Falso conejo boliviano cuyo aroma traspasa el celuloide: la comida ingresa a través de nuestras narices con un leve sabor a nitrato, pero, ante todo, con una textura suave luego de haber sido masticada por ese grupo de mujeres, quienes nos alimentan como si fuéramos sus polluelos que necesitan una comida digerida. El tejido temporal de Decker nos lleva del presente, con el festín de sopitas y choclos, hacia el pasado en las cavernas de Toro Toro, un espacio atrapado en el tiempo: allí, una caverna es como la boca misma de la tierra y las estalagmitas son los dientes que comen lentamente al tiempo. p u r o a n d a r transita de lo urbano a lo telúrico, desestabilizando narrativas convencionales mediante un montaje fragmentado y onírico. Decker explora actos primordiales como comer y digerir, fusionando lo corporal con lo ancestral: primeros planos de bocas masticando, sonidos guturales que se quedan tatuados en el celuloide con sus onomatopeyas (sag, sag, sag) y rayaduras en el fílmico que evocan una materialidad visceral, donde el cuerpo se convierte en paisaje y la tierra en órgano digestivo y unas cascadas luchando contra el tiempo, fluyendo en sentido contrario, desafiando a la entropía. Esta etnografía sensorial dialoga con tradiciones andinas, integrando lo criollo, indígena y extranjero en una polifonía sutil. Decker logra una fabulación crítica que “mastica” la memoria colectiva, proponiendo un cine que no solo observa, sino que devora y transforma y que cierra con una fiesta que salta de lo presente a lo moderno: el altiplano resplandece.
Valle de Aburrá, Antioquia