2018
27′ Min
Portugal – Francia
Portugués
Eugène Green
Luc Dardenne, Jean-Pierre Dardenne, Delphine Tomson, Sandro Aguilar, Luís Urbano, Jérôme Vidal y Julien Nareau
Carloto Cotta, Manuel Mozos y Diogo Dória
Eugène Green
Raphaël O’Byrne
Valérie Loiseleux
Henri Maïkoff, Benoît De Clerck
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Miércoles 7 de septiembre | 6:30 p.m. | Centro Colombo Americano - Sala 2 | Medellín |
| Viernes 9 de septiembre | 3:00 p.m. | Parque Cultural y Ambiental Otraparte | Envigado |
Nueva York (1947). Licenciado en letras y en historia del arte. Director teatral amante del barroco (fundador del Théâtre de la Sapience), entrenador de actores, cineasta de culto inclasificable y escritor en el cruce y en los márgenes. Nacido en Estados Unidos, peregrinó por Europa y finalmente se instaló en Francia, donde fundó su compañía teatral, filmó su primer largometraje (Toutes les nuits) e inició su trayectoria como ensayista, novelista y poeta. Ha dirigido 15 películas. Su cine tiene un compromiso con las encrucijadas pasionales de sus personajes y con el auxilio o sanación de sus problemas del alma. Green habla en clave espiritual. Sus personajes le interesan, sobre todo, por sus gestos y sus formas de caminar. Las manos, los ojos y los pies calzados son fundamentales en su universo. Sus películas se han presentado en los importantes festivales de Cannes, Locarno, Jeonju, Berlín, Toronto. En 2001 ganó, en Francia, el premio Louis Delluc. Director fundamental.
Esta película se proyecta con
El muro de los muertos y Correspondencias

Durante los años 20, el poeta Fernando Pessoa acepta el encargo de crear un eslogan publicitario para la bebida Coca-Louca. Las autoridades gubernamentales de la época no reciben la noticia con buenos ojos debido al perfil del problemático escritor y periodista portugués.


El mundo de Eugéne Green obra de maneras misteriosas. Un día, Fernando Pessoa salvó a Portugal gracias al malhadado matrimonio de la poesía y la publicidad: el poeta plural como el universo (o tal vez el nebuloso encoberto) transmuta sus pérdidas en victorias, sus victorias en pérdidas. Con su acompasada narración, Green construye a partir de la anécdota de Pessoa, hombre de vida desventurada, una sátira sutil del Portugal ultramontano de la década del veinte. Pero nuestro héroe no se reduce a una caricatura; en escena se encuentran los ecos de su poética: el poeta es un fingidor y la creación depende del sardónico diálogo con el ingeniero y poeta futurista Álvaro de Campos, heterónimo de Pessoa que se lleva toda la gloria de haber hecho un eslogan punzante y todas las consecuencias de atentar contra la buena moral lusitana. Una ley rige todos los acontecimientos. Para que algo pase, se debe navegar contra el viento. Para que la poesía sea exitosa, el poeta tiene que ser descreído. Para salvar a Portugal en la antesala del Estado Novo de la toxicidad de la Coca-Louca, se debe hacer una campaña tan excitante de la gaseosa que profetice su peligro. Para constatar la crisis de salud pública que significaría la importación de la Coca-Louca, primero un jesuita le debe practicar un exorcismo a la botella. Al final, Portugal milagrosamente se salva de la gaseosa para vivir en el mismo estado de soleada, imperturbada, dictatorial melancolía.
Valle de Aburrá, Antioquia