Ai bambini piace nascondersi / A los niños les gusta esconderse

Ai bambini piace nascondersi / A los niños les gusta esconderse

Año:

2021

Duración:

15′ Min

País:

Italia

Idioma:

Italiano

Director:

Angela Norelli

Productores:

Centro Sperimentale di Cinematografia

Guionista:

Angela Norelli

Montaje:

Angela Norelli

Sonido:

Marcello Sodano, Giampolo Pulcini

Horarios

Fecha/HoraTeatroCiudad
Jueves 8 de septiembre | 7:00 p.m.Libros AntimateriaMedellín

Directora:

Angela Norelli

Angela Norelli (Roma, 1996). Tiene una maestría en filosofía de la Universidad de la Sapienza, que logró con una tesis sobre el proyecto político de Dziga Vertov y su alcance en los medios culturales contemporáneos. Con su primer cortometraje #Kinoki (2019), fue aceptada en el Centro Sperimentale di Cinematografia en Roma.

Esta película hace parte del programa El rastro de la infancia

Se proyecta con Kicking the Clouds, La infancia de Roman y Olores.

Sinopsis

Sinopsis

Los niños son una tribu de criaturas antiguas que misteriosamente se extinguieron hace unos pocos años. Todo lo que queda de ellos son imágenes; fotografías y fragmentos de videos de todo las regiones del mundo en los que se muestran conductas y rituales incomprensibles. Un académico hereda el diario de un colega que viajó al amazonas, convencido de que, en ese bosque, él encontraría a la última tribu de niños sobre la tierra.

Reflexión

Reflexión

Reflexión

Reflexión

Los niños son criaturas míticas, animales que han perdido su propio hábitat, que disfrutan de la naturaleza y, también, gustan de esconderse. Las imágenes que de ellos nos quedan son escasas, parecen venir del pasado, de extrañas investigaciones con pretensiones antropológicas. Ahora, han desaparecido, o parece que han mejorado su capacidad para esconderse. Esta es la idea de la cual parte el corto de Angela Norelli, en donde la infancia es vista con el lente de lo mágico, lo mítico y lo eterno. Entre el humor y la ciencia ficción, el corto plantea la angustia por la pérdida de la infancia y la transforma en un viaje a las profundidades de la selva. La narración de este viaje, que parece condenado al fracaso, se intercala con archivo fílmico en donde se ven retazos de grabaciones de niños en distintos espacios, en situaciones descontextualizadas que se agregan al misterio de no poder conocer, al misterio de la distancia insondable entre la adultez y la infancia. Los niños y niñas en el corto de Norelli remiten a la idea espectral de la que habla Benjamin cuando se refiere al niño escondido: “El niño que está detrás de la cortina se convierte ahora en algo tremolante y blanco, queda convertido en un fantasma”. El viaje resultó infructuoso. Resulta más fácil mirar las imágenes de esos pequeños fantasmas desaparecidos, a los que la memoria intenta retener pero que en parpadeo se fugan de los recuerdos.

DANIEL ZORRILLA ROMERO

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