2025
17′ Min
Colombia
Español
Felipe López Gómez
Adriana Badillo
Herman López Gómez
Felipe López Gómez
Cristian Galindo
Diana Isabela Rosero
Felipe López Gómez
Lucas Casolo
Gabriela Osio Vanden
Lucas Casolo
Juan Camilo Martínez
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Viernes 12 de septiembre | 7:00 p.m. | Terko Bar | Copacabana |
| Viernes 19 de septiembre | 5:00 p.m. | Centro Colombo Americano - Sede centro. Sala 1 | Medellín |
Director y productor. Nació en Santiago de Cali y trabaja entre Canadá y Colombia. Dirigió los cortometrajes Un sueño joven y La cumbre. Es fundador y director de la productora cinematográfica ALTRA films.

Una joven pareja hace lo que parece imposible: imagina un futuro conjunto y hermanado cuando intuyen y saben que es quizás el último día que tendrán juntos, en el pueblo donde han nacido, en la casa que imaginan de los dos. Estos estados de imaginación son severamente interrumpidos por un archivo misterioso. En su último día, esta pareja exalta su propia biografía amorosa.


En la mirada de unos ojos primerizos en el amor puede encontrarse el límite entre lo íntimo y lo efímero, porque, por parsimonioso que sea el adiós, allí todo parece desvanecerse al instante. Las palabras sobre el futuro en el paisaje, la mirada de los caballos y la presencia de los árboles. Un mundo reducido a dos cuerpos, dos voces, la promesa del amor y una sentencia de olvido. Este cortometraje retrata un enamoramiento adolescente con gestos mínimos y sinceros, cargados de nostalgia y belleza. Kilómetro 126 es, a la vez, lugar en el ahora y el recuerdo: un presente que se deshace, una despedida, un sueño de hogar abandonado. Todo se enlaza en la cadencia de la naturaleza: el tacto entre los cuerpos, el verdor que envuelve a los animales y los árboles, conversaciones que parecen flotar con el viento. Pero en esa calma también habita la fractura. Uno de los protagonistas enfrenta la partida de un amor que se despide junto con la idea de permanecer. Imágenes de archivo de unas vías férreas oxidadas y cubiertas de maleza se intercalan con los rostros y el paisaje, como recordatorio de una idea de progreso fallido. Él y ella caminan por esas vías que son las marcas de una historia interrumpida. La película está trazada por huellas que pueden ser tanto punto de partida de un sueño o una cicatriz: la casa vieja con promesa de remodelación, las cartas pegadas en la pared, la estructura abandonada con nombres grabados por otros jóvenes que la pareja imagina o reconoce. Nunca sabemos los nombres de los protagonistas, pero los conocemos como ellos se conocen: en la mirada del uno hacia el otro. Y nos imaginamos esa vida que ellos sueñan, pero que, sospechamos, no sucede. Es ella quien parte, siguiendo la promesa de un futuro aspiracional que la ciudad y el estudio le ofrecen, mientras él permanece en el eco de un túnel. Kilómetro 126 es una película íntima y misteriosa, como la naturaleza, que sorprende pero no engaña.
Valle de Aburrá, Antioquia