2014
92 MIN
Austria
Alemán
Inglés
Thomas Fürhapter
Weina Zhao
Thomas Fürhapter
Judith Benedikt
Manuel Zauner
Thomas Fürhapter
Thomas Fürhapter
Joseph Nikolussi
Andreas Hamza
Lenja Gathmann
| Fecha/Hora | Teatro | Ciudad |
|---|---|---|
| Lunes 7 de septiembre | 4:30 p.m. | Cineprox Las Américas | Medellín |
| Viernes 11 de septiembre | 7:00 p.m. | Centro Colombo Americano - Sede centro - Sala 2 | Medellín |
Thomas Fürhapter nació en Viena y estudió filosofía, cine y teatro en la Universidad de Viena. Trabaja como cineasta y videoartista. Sus tres largometrajes se han proyectado en importantes eventos cinematográficos. Fundó la empresa Electric Shadows. Sus películas se enfrentan a procedimientos de la vida pública y privada (la discapacidad, la medicina, el aborto, la limpieza, la higiene pública, la migración y las políticas gubernamentales), a partir de imágenes que privilegian la amplitud de mirada y el desarrollo de mínimos eventos en simultáneo, Fürhapter construye un dilema particular y, sobre ese peso, hace andar cada una de sus películas.

¿Qué significa exactamente limpiar, estar limpios y purificar? Esa pregunta motiva la realización de este documental observacional de minuciosa hondura. El director trabaja sobre las diferentes formas en que la cultura humana se deshace de la suciedad y otros residuos. Desde el lavado de manos en el ámbito de la salud, pasando por diversas manifestaciones de higiene mental y rituales sagrados. Son la necesidad y la naturaleza evidente de las acciones que acompañan a la limpieza las que las convierten en una fuerza social de importancia fundamental. Dispuesta en grandes secuencias asociativas, la película nos permite reflexionar sobre los significados simbólicos y pragmáticos de los rituales cotidianos, sin los cuales nuestra civilización se derrumbaría.


La penumbra es lo único mientras el eco vibra a la distancia. Unos destellos se acercan, vienen con una escoba, las manos de un hombre, una linterna ilumina las aguas negras del piso y, por cada paso hacia adelante barriendo, una bola recorre el acueducto haciéndose más y más grande. Un trípode estático ve unas mujeres a la distancia mientras limpian, parecen haciendo grafitis invisibles en equipo. Recorren una pared alta con paciencia. En otro lugar, una dama deja caer una esponja a un balde, se queja y refunfuña. La eficiencia y la productividad, el color y la variedad. Imagino una proyección espontánea en el espacio público: gente con la boca abierta viendo esta película, en silencio total, sus rutinas interrumpidas por una pantalla. Paran de andar o de leer o pierden el bus para quedarse estáticas mirando personas anónimas en su estado más salvaje y profesional. Esta película es un estudio sobre la visión de túnel en los humanos, o, mejor dicho, sobre la fe. Cleaning & Cleansing empieza con un plano atípico respecto al resto de sus imágenes: un hombre está de cerca, mirando hacia adelante, vestido de enfermero. Se acicala las manos con destreza. Abre las palmas de su mano derecha aplastándolas con las cinco yemas de los dedos de su mano izquierda, recorre los enlaces de sus dedos con alguna sustancia ascética sin revelar su rostro. Luego de ese, y su muy especial plano posterior, rara vez se vuelven a ver los actos higiénicos en planos detallados. Desde allí, comienza un recorrido a través de las múltiples maneras que tienen los protocolos de la higiene sistematizada. A través del detenimiento de la imagen en movimiento, la película genera una sensación de hipnosis contagiosa a primera vista. A pesar de su estilo de viñetas, el montaje blando que une los planos genera la sensación de que cada acto de limpiar superficies es único a su manera e imposible de encasillar. El director austriaco filma con insistencia acciones hechas mil veces de maneras diferentes. Esa insistencia lleva a recorrer distintas partes del mundo. Sus acciones siempre son mecánicas y extrañas a la misma vez. Están en distintas partes del mundo porque las personas hablan en idiomas distintos, los avisos están escritos en rumano o polaco o alemán o español. Sin embargo, no están haciendo actividades únicas de sus regiones: simplemente están limpiando. Viviendo entre el deseo de ser estériles y el miedo a volverse demasiado puros.
Valle de Aburrá, Antioquia